Tu Palabra (sal. 18)

 

Quiero, Señor, hacer de tu Palabra un camino para mi vida;

quiero amar tu voluntad de todo corazón.

Quiero ser discípulo tuyo y ponerme a tu escucha cada día;

quiero hacer de tu Palabra la norma que me guíe, paso a paso.

 

Tu Palabra de verdad alumbra mis pasos por el sendero;

en tu Palabra he puesto mi esperanza día y noche;

con todo el corazón quiero empeñarme en cumplir tu voluntad

y que mis caminos sean siempre tus caminos.

 

Enséñame sabiduría y aprenderé a ser libre y feliz;

enséñame prudencia y aprenderé a situarme en la vida;

enséñame los secretos de tu corazón de Padre

y aprenderá a vivir desde lo profundo de mi existencia.

 

Yo amo tu Palabra y gozo al sentirme en comunión contigo;

yo espero tu Palabra y ella es respuesta a mis preguntas;

yo cumplo tu Palabra y ella me da fuerza como nadie;

yo creo en tu palabra y ella alimenta mi pobre fe.

 

Tu Palabra nos enseña a amar la verdad y rechazar la mentira;

tu Palabra nos enseña a amar hasta las últimas consecuencias;

tu Palabra nos enseña a mantener el corazón libre y solidario;

tu palabra nos enseña a buscar la justicia entre los pueblos.

 

Mantén nuestro corazón firme en el proyecto de tu Palabra;

que tu Palabra sea siempre la alegría de nuestro corazón;

que nos inclinemos siempre a guardar tus mandamientos;

y que busquemos en tus mandatos el camino de la salvación.