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Humanizando la humanidad |
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Hay personas realmente humanas, que han logrado reconocerse como tales, después de un largo esfuerzo por ser cada día mejores personas humanas. Pero, otras, se han quedado sólo en el intento. Así, muchas personas se han conformado con ser simples vegetales, plantas de ornato, que sólo sirven para adornar el lugar. Allí tenemos a tantas mujercitas, empeñadas en ser el "adorno" de la casa, entonces pasan tres horas delante del espejo para embellecerse, y otras tantas, sentadas en el rincón más bello de la casa, sin hacer nada... porque ellas son "piezas de ornato".
O bien, se dan en lujo de transitar por nuestras calles, aplanando las banquetas, de un lado para otro; los varones les gusta más bien adornar la tienda de la esquina, pegarse como sanguijuelas en la maquinita de Nintendo y pasar horas y horas allí; otros, adornan más bien la pulcata, o algunas banquetas de nuestra calle al no resistir el peso del alcohol.
Otros muchas personas, se han quedado en el intento, siendo solamente animales, preocupadas únicamente por comer y dormir. Algunos y algunas más envilecen más las cosas y son como los perros y los gatos, los gatos y los ratones... |
Únicamente buscando el momento para devorar al otro, para entrar en pleito; o bien como los perros detrás de la perra en celo, buscando ser los campeones y trepársele a la pobre perrita que ya no ve la escapatoria más que estando sentada.
Algunas personas más, las peores de todas, son aquellas que se han quedado en el intento, pero reducidos a simples minerales, a piedras viles: sin sentimiento, inmóviles...
Y tú ¿eres realmente humano? La vida humana debería vivirse como lo que es, sin ningún reduccionismo barato, sin renunciar a nuestro ser-en-el-mundo, de tal manera, que no lleguemos a denigrarnos viviendo como simples vegetales, animales o minerales... paseando por las calles de la ciudad, corriendo de un lado a otro, pero sin ningún sentido en nuestra vida. De tal suerte es nuestra esencia humana, que nos debe llevar a una vida completamente humana, que busca la trascendencia y no la reducción de nuestra naturaleza. |
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